Manos a la obra, después a la basura.
En ocaciones remotas alguien sobre sale en la penuria de la creación escolar. Esto va más allá de la obligación y las responsabilidades que un alumno puede y debe lograr. Descubrir alguno en medio de tanto por hacer es casi un milagro que viene empañado de una inmensa distracción, desinterés; diría mi madre: "...está en su mundo" -mmm!...un mundo que no les alcanza, han rebasado cualquier idea de lo que significa tenacidad.
Ante estas circunstancias me brinco la barda. Encontré este dibujo en el bote de la basura, y cuando cuestioné a Pablo Ch., me dijo: "...lo dibujé mientras estaba aburrido". ¡Me lleva la que me alcanza hombre!, No sólo lo dibujaste -le respondí-, ya es una proeza haberlo trazado... Diseñaste esto pensando conceptualmente una narrativa representativa de lo que tus habilidades pueden lograr!...cierto es, que Pablo estará por ahí haciendo quién sabe que cosa, mientras yo publico su obra de dibujo a tinta. ¿Cómo la titularías?, a Pablo no le importa.

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