Carmen
El viento empuja la cortina de mi ventana y,
lo hace tan suave que puedo esperar para
no parpadear mientras miro a travez de ella.
Su danza va y viene al compas de unas olas donde
no puedo ver el mar, aún así van y vienen en suave
compás…y pienso:
El viento es fresco aunque frío no hay,
El día es triste aunque lágrimas tampoco,
El día es gris aunque nubes no hay…
…y tú Carmen, ¿Hay arena donde estás?
Mi ventana tiene una cortina de humedad;
baila un vals frente a mis ojos y,
aunque nadie sonríe hoy, te reservaré
júbilo para cuando nos volvamos encontrar.
Ahora el viento sigue su curso, se abre paso entrepaños de
costuras en la cortina; entra y sale con su brisa entre
las hojas de los arboles que resplandecen mientras tu callas
dejándonos mudos, hechos un manojo de nervios pero serenos.
La vida continúa cerrando ventanas abriendo otras en silencio,
y cerca de ellas la melodía de las hojas que se les oye al mecerse
unas contra otras;
…y dinos Carmen: ¿haz tomado como pasaje este viento
para decirnos adiós?
Rubén Darío
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