SUS OJOS CAFÉS
Son sus
ojos
La creación y la existencia de sus ojos siempre me han parecido un
bienestar. Tiene una mirada que se oculta detrás de sus abundantes pestañas que
irradian en tonos cafés por el color de sus ojos marrones. Cuando le miraba frente a frente sin que lo notara me daba la impresión
de que fingía hacerlo; se extraviaba mirando hacia algún rincón mientras acariciaba su cabello para acomodarlo.
Sus ojos destellaban cuando los miraba de cerca, y eso me ponía a pensar en lo hermoso
de su desviado mirar.
Me fascina recordar que, su compañía me
sentó bien.
No fue su andar, tampoco su casa, ni la
forma de vestir, sino su personalidad abatida y con ello su apariencia
descuidada. Era más bien, la manera en que me permitía contemplarla mientras le
narraba cualquier historia. Sonreía cuando inventaba alguna comedia y después
de unos minutos brindaba lugar al silencio.
Pregunté en muchas ocasiones en que
pensaba,... ¿A dónde partía?...
-Nada... (respondía).
Sostener charlas muy largas cuando caminas podían volverse un vicio. Nuestras pláticas eran distintas, así como los sitios,
lugares o escenarios. Mis favoritos: cuando caminábamos largas distancias y nos
negábamos a subir algún transporte para postergar la llegada a casa. Ahí estaba comprometida a estar conmigo, y
no de la manera impositiva, ni por mis deseos, sino por las anécdotas que juntabamos y que hoy son vivencias que se dibujaron en el camino.

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